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Ser o no ser... un final feliz

  
Bueno, ya terminé con la bitácora de Eres mi paraíso, a nadita de su publicación, y aunque había varios temas que me quedaron pendientes por tocar, esta experiencia me resultó tan enriquecedora que quizás la ponga en práctica en algún otro libro, si Dios, #MyMuse y la suerte me siguen acompañando.

Si quieren ponerse al dia, hemos hablado de ¿Cómo nació esta novela?, El lugar: Los Roques, El personaje masculino, Eric Artinian, Los escenarios principales de esta novela, El idioma en que leemos y escribimos, el español y La protagonista femenina, Vera Di Lorenzo. Puedes ver La portada y El playlist de la historia.

Le digo adios por ahora a la bitácora con esta publicación. Si bien "quizás" no tiene que ver directamente con esta novela, este tema de los finales felices en la literatura romántica, es un tópico que me ha ocupado en varias oportunidades, ha sido tema de conversación y hasta discusión con amigas y colegas, y me ha transformado en una acérrima defensora de la transgresión y avance en este género que cada vez más, toma vuelo y se equipara con expresiones más "elevadas".

Como siempre, voy a remitirme a la Santa Wikipedia, que me ha ayudado tanto, en lo que hace a la descripción de la novela romántica o novela rosa:
De acuerdo con la definición de la RAE, las novelas han de atenerse a estas dos normas:

1.ª La historia debe centrarse en la relación y el amor romántico que surge entre dos seres humanos. La asociación de escritoras de novelas rosas de Estados Unidos de Norteámerica consideran que, actualmente, no debe centrarse sólo en el amor romántico heterosexual, sino que, según definen, la trama principal se refiere a dos personas que se enamoran y se esfuerzan en que su relación funcione. El conflicto en el libro se centra en la historia de amor. El clímax en el libro resuelve la historia de amor. Pueden existir otras subtramas, pero la historia de amor debe seguir siendo el tema principal.

2.ª El final de la historia debe ser positivo, dejando al lector que crea que el amor entre los protagonistas y su relación perdurará por el resto de sus vidas. Según la asociación estadounidense antes mencionada, debe haber un "final emocionalmente satisfactorio y optimista". Las novelas rosas finalizan de tal manera que el lector se siente bien. Se basan en la idea de una justicia emocional innata, la noción maniquea de que la gente buena acaba siendo recompensada y la malvada es castigada. En una novela rosa, los amantes que se arriesgan a luchar por su amor y su relación acaban siendo recompensados con justicia emocional y amor incondicional.
Nota de la autora: Todas las opiniones vertidas en esta entrada y este blog son absolutamente personales.
Como yo respeto todas las opiniones, espero el mismo trato :)
¡Ojo! Con todo esto no quiero destruir los finales felices.... a ver si somos claros: Soy lectora de novela romántica desde los 13 años y AMO LOS FINALES FELICES. Me encantan, los devoro en libros y películas, y además de ser una lectora compulsiva, soy de las que se involucra completamente en la historia. Si ella (o él, según el caso) es feliz, yo también lo soy. Soy de la generación que creció con Julia Roberts y Sandra Bullock, nutrida por Danielle Steele, Bianca y Barbara Woodwise. Me condimentó Sidney Sheldon y me terminó de formar JR Ward. Pero para mí, juzgar un libro por un final, es como hacerlo por su tapa... o PEOR AÚN: por su película. 

Pero hagamos un poco de historia:

Déjenme contarles de donde vengo: A los 8 o 9 años leí mi primera novela: "Mujercitas" de Louise May Alcott. El libro era genial, me lo había regalado mi Tía Myriam, tenía una hoja de texto y otra de dibujitos, casi como un comic. Fue mi primera gran experiencia con la lectura, sigo creyendo que es una historia de amor, y por supuesto, mi hermana favorita era Jo, la escritora. 
Pero para Jo, la historia de amor no termina bien, porque ella estaba secretamente enamorada de Laurie, que termina casándose con su hermana Amy (bitch). Entonces, ya vamos viendo de donde deviene mi propensión hacia los finales no felices, o no inmediatamente felices, o no tradicionalemente felices.


Todo muy lindo, pero al final del libro, la historia de amor que pintaba protagonista no terminó en un felices para siempre. ¿Lo mio, será un trauma de la infancia?

Entiendo, según las normas, que además de poder ser catalogada dentro de Novelas para Jóvenes Adultos, también le cabe la Romántica... ¿O porque si los protagonistas no terminan juntos, se debe descartar, o peor aún, devaluar la historia de Jo y Laurie porque no viven juntos, felices para siempre? ¿El amor romántico no puede superar al amor filial o a la amistad, y por ello lo debo olvidar? ¿O ignorar?

Joey lo sufrió como yo:
Joey (Friends) está leyendo Mujercitas y se entera  de que "Beth está muy muy enferma" y dice "Jo esta ahí pero no creo que pueda hacer nada por ella". 
Al final, Rachel le ofrece a Joey poner el libro en el freezer. 

(Ser un trabajo original de ficción romántica, lo que significa que el trabajo contiene una historia central de amor, y que la resolución del romance DEBE SER EMOCIONALMENTE SATISFACTORIO Y OPTIMISTA)
Así mismo sucede con los premios a este tipo de novelas, siendo su exponente más importantes los premios RITA en Estados Unidos. En las reglas de entrada al concurso (Entry Requirements) dice: "Be a work of original Romance Fiction, which means the work contains a central love story, and the resolution of the romance must be emotionally satisfying and optimistic." 



Sin importar todas las categorías en las que está dividido (Romance contemporáneo, Romance erótico, Romance histórico, Romance inspiracional, Romance paranormal, Novela corta de Romance, etc.) TODAS incluyen este párrafo. Es decir: No alcanza con que sea netamente romántica, desborde de cliches, besos y abrazos, que exista un proceso de enamoramiento o un fulminante flechazo a primera vista, ni que derrame amor y pasión por los cuatro costados, si estas dos buenas personas no terminan juntos, afuera, no es una novela romántica. ¡AH! Pero a no desesperar, autoras de romance que no comulgan del todo con finales felices, podrían ganar un RITA a Novela con fuertes elementos románticos.
No insistas, Barb. No. Es. Novela. Romántica.
Lamento decir que se me complica aceptar un no como respuesta, por eso choqué con mil paredes, muchas de las cuales derribé. También por eso estoy aquí, porque al no de las editoriales les sobrepuse el sí de la autopublicación. No me basta con el no porque sí, o porque así lo dice la norma. Los que trascienden lo hacen porque han roto el molde, o la norma, según el caso. Pero entonces me dio la sensación de que había más bajo la calma chicha de esta forma de expresión.

Me fuí un poco mas allá y al revolver en el arcón de los recuerdos de la pasión shakespereana, lo primero que salió a relucir fue Romeo y Julieta, historia de amor icónica y referencia irrefutable de la tragedia romántica. Podría hacer una encuesta y estadísticas abrumadoras para ver en qué categoría encuadra esta obra pero me aburro. 
 
Además, no lo necesito, es romántica pura, de cabo a rabo, y le patea donde más le duele a la norma que quiera excluirla. Pero se mueren...
 
Quizás esta norma es más cercana a nuestro tiempo y no abarca la lógica de Shakespeare. Me vengo al siglo XX y ahondo, no solo en la literatura sino en el cine. Quizás es más fácil si lo tenemos visual. La primera que se me ocurre en Love Story. Ya por el título, arrancamos bien, Ryan O'neal y Ali MacGraw, divinos. El sacrificio de ella, camarera, trabajando y apoyando a su amor en su carrera de medicina. Pero no es solamente una historia de amor entre dos jovenes de diferentes clases sociales.

 
Tanto en el medio, para que al final, ella termine muriéndose de Leucemia. ¡Ay, por Dios! ¡Qué manera de llorar! Hermosa historia que, según la norma, robó el título y usurpó los elementos, pero nos engañó con su final y no merece estar en el olimpo de las novelas románticas.  

Un poquito más cerca, Titanic. No. Es la biografía de un barco que se hundió, la épica de los sobrevivientes, el regreso de una de ellas y su historia... ¿de amor? La de Jack y Rose ni siquiera existió y en su ficción apenas duró lo que la travesia innaugural del trasatlántico, que se hundió en un suspiro y fracción. Nop, tampoco es una novela romántica (o película, para el caso, aunque quizás la industria cinematográfica es un poco mas "abierta" que la literaria). Sigo buscando.

Para morir deshidratado (aunque no de amor, tendría que decir, según las reglas) Posdata: Te amo narra el viaje de una mujer a la que se le muere el esposo de un tumor cerebral pero antes de eso le deja una serie de cartas y convierte su último tiempo en una carrera por encontrar quién cure el corazon roto de su mujer cuando él ya no esté. 

Supongo que lo que Gerry hizo por Holly solo sale porque el argumento se lo dictaba y no como la última y más acabada muestra de amor. O quizás no se trata de la historia de amor del que se muere sino la que nace después. No sé...

¿Y qué me dices de Los puentes de Madison? No es romántica tampoco, porque esa historia no termina feliz: Francesca decide quedarse con su familia en lugar de seguir ese amor loco y frenético que le roba el corazón durante cuatro días, el verano de 1960. O quizás sí, porque a lo último, sus cenizas se juntan en el viento o el lugar de su amor, esos hermosos puentes.


Puedo seguir: ¿Dulce Noviembre?
 
No, mejor no...

No creo que pase por el asunto dramático o lacrimoso, porque si algo nos gusta a las mujeres es llorar. ¿Qué es entonces lo que a muchas reprime para leer una historia que no cierre a la gran Disney "Y vivieron felices por siempre"? Las detractoras de estas historias que "no terminan bien" son las mismas mujeres. ¿Es solo una cuestión de gustos? ¿Costumbre? ¿Comodidad? ¿Nuestra vida es tan terrible como para no poder afrontar una novela romántica que no termine bien? ¿No radica en la empatía con la heroína o la calentura con el protagonista, el éxito de la novela? ¿Basta con un mal final para descalificar un libro o una película?

¿Que no hayan seguido juntos, es razón suficiente para invalidar una historia de amor? Si peinamos canas y miramos para atrás, ¿no hay ninguna historia que obviamente no terminó bien, que recordemos como LA historia de amor? ¿O una GRAN historia? Con veinte capaz es un poco mas complicado, pero casadas con hijos, ¿no tuvimos un amor loco en la secundaria o en la universidad? ¿Las viudas, ya no pueden pensar que su historia fue de amor porque su pareja murió?


Yo tengo una triste teoría (sin ánimo de ofender a nadie): La novela romántica siempre se pensó (destaco el tiempo pasado de mi verbo) para las mujeres, y como tal debía ser liviana, un poco caliente, y sí o sí, con final feliz, porque la mujer no resisitía un final triste. La mujer no era suficientemente fuerte o no estaba preparada para soportar semejante calamidad. Esta convención, ¿la crearon las mismas mujeres o lo internalizaron los hombres, cuando esas mismas mujeres tomaban las riendas de sus vidas, trabajaban, estudiaban, se independizaban y ya no se quedaban en su casa a criar chicos, coser, bordar, poner la mesa y abrir la puerta para ir a jugar? La mujer se tornó peligrosamente poderosa, tomando lugares tradicionalmente masculinos, desde el banco y la empresa hasta la cabeza de gobiernos y paises.


¿Nos quieren convencer de que leer romántica no es inteligente o si lees romántica no eres "seria"? ¿Solo leen romántica las mujeres débiles que no soportan finales tristes o no exitosos, o solo es exitoso un final feliz?
 Me metí en un debate complejo, ¿no?
Y eso que todavía no me leyeron sobre 50 sombras muahahaha

Vuelta al principio, siempre en la base del respeto por la opinión ajena, no critico a quien piense que si un libro no termina con un HEA (Happily Ever After ~ Felices para siempre) no es un libro romántico, o no vale la pena ser leído, tan solo quería contarles mi punto de vista.


Para mi, un libro es un viaje, completo, desde el principio hasta su destino, y no solamente un final. Sus personajes atraviesan situaciones descriptas con más o menos riqueza, con detalles, emociones y sensaciones, que pueden ser vividas (o no) por el lector, en una intensidad que supera cualquier final. Un final no feliz no tiene por que ser un mal final, quizás es el que su protagonista determinó, el que la historia necesitaba, el que se le recontra cantó al autor... o quizás, como dice Daphne Ars en su libro Rescátame

Al final todo va a terminar bien. Y si no termina bien es que aún no es el final.
–El Exótico Hotel Marigold–
Un libro es un viaje... yo tengo un guía de lujo
¿Les dije que ya sale mi nueva novela ERES MI PARAISO?



CountdownClockCodes.com

Si quieren ver de que se trata, los invito a leer la Antología "Amor en Latinoamérica" donde podrán leer el adelanto de ERES MI PARAISO. Puedes descargarla GRATIS en los siguientes formatos: PDF, Epub, .mobi (Kindle), LRF y PDB

¡AH! Me olvidaba del Status:

al día de la fecha 25 de Octubre de 2013  
YA VOLVIO PERDONAME PARA SUS CORRECCIONES FINALES:
Conteo en Word: 301 páginas ~ 143.108 palabras
(puede modificarse)


 Ahora sí, lindo finde y como dijo Gustavo: ¡Gracias Totales!


¡LOS QUIERO MUCHO!
Ser o no ser... un final feliz Ser o no ser... un final feliz Reviewed by Barb Capisce on 13:11 Rating: 5

6 comentarios:

  1. Hola Barb, te he otorgado un premio bloggero en mi sitio, espero sea de tu agrado :)
    Saludos!
    http://elmundodeursu.blogspot.com/2013/10/un-nuevo-galardon-para-mi-blog-premio.html

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  2. Siempre he pensado que las historias que a una se le ocurren en la cabeza tienen el final que tienen y no hay caso de cambiarlo, puedes tener la voluntad y el oficio de hacerlo distinto, pero tú sabrás que no es así como lo escribiste. En mi caso, parte de no escribir, digo no ser escritora, sé que es mi falta de valor para afrontar este hecho. Bueno, y la cosa es: si eres escritora de novela romántica y tienes que tener el romance y el final esperanzador para ese romance, cómo lo haces? Ah! no sé! no es MI problema!! ;) jejejejeje.
    Es el tuyo!!
    Como lectora, soy muy, pero muy neurótica, no leo novelas que sé que van a terminar mal y eso no pasa por la calidad del texto. Supongo que es esa intensidad de la que te hablé alguna vez y mi historia personal que tiene que ver con la dictadura. No quiero sufrir si no hay un buen motivo, uno muy bueno, como lo es saber que las cosas van a mejorar, que la realidad no es tan puta como para destrozar a dos que no pueden dejarse...no si yo soy tremebunda! Jejejejeje. Me gusta el banho de sentimientos de la novela de amor y claro, me gusta que se hable de amor romántico, me encanta que se haya avanzado a poner lo erótico en palabras y el sexo como la parte que siempre fue dentro de todo lo que atrae a dos personas. Y al final, creo que es como dice Silvio: "...la cobardía es asunto, de los hombres, no de los amantes, los amores cobardes no llegan a amores o a historias se quedan allí, ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar..." Y eso sería.
    En esta le voy a Daphne: si no hay final feliz, es que todavía no se acaba la historia, aunque como dice Heminway cuando se le pregunta que le responde a su hija sobre por qué hay que morirse: hasta la mejor historia tiene un final.

    Por eso me gusta tanto tu libro sobre los intensos, es un final horrrrrrriiiiibleeeeee, pero suficientemente misterioso y bello como para pensar que eso de ninguna manera es el final y que hay razones detrás para todo, de esas que tienen que ver no con la razón, sino con la humanidad y sus complejidades. He dicho.
    (Yo si que soy asquerosamente romántica...y cobarde)

    Será por eso, también que lo que más me gusta de leer un libro es creérmelo, es pensar que realmente y aunque yo no lo entienda, puede ser, de hecho es.Sabes cuál es mi ejemplo de historia perfecta? el sexto sentido. Qué bestia! repasas la película completa una y otra vez y te das cuenta de que no hay caso, no le sobró nada, nunca te enganharon, solo tú no veías. Me encanta!

    Y mi historia de amor preferida? mira termina bien pero por que ella puede seguir viviendo, que implica volver a amar, es la historia de dejar atrás a un muerto, es una película preciosa que se llama truly, madly, deeply con Alan Rickman, que es un actor para nada buenmozo pero que me encanta por su presencia.
    Te dejo un poema de Neruda que él, el marido muerto, recita:

    Si de pronto no existes,
    si de pronto no vives,
    yo seguiré viviendo.


    No me atrevo,
    no me atrevo a escribirlo,
    si te mueres.
    Yo seguiré viviendo.
    Porque donde no tiene voz un hombre
    allí, mi voz.


    Donde los negros sean apaleados,
    yo no puedo estar muerto.
    Cuando entren en la cárcel mis hermanos
    entraré yo con ellos.


    Cuando la victoria,
    no mi victoria
    sino la gran victoria llegue,
    aunque esté mudo debo hablar:
    yo la veré llegar aunque esté ciego.


    No, perdóname.
    Si tú no vives,
    si tú, querida, amor mío,
    si tú
    te has muerto,
    todas las hojas caerán en mi pecho,
    lloverá sobre mi alma noche y día,
    la nieve quemará mi corazón,
    andaré con frío y fuego y muerte y nieve,
    mis pies querrán marchar
    hacia donde tú duermes,
    pero seguiré vivo,
    porque tú me quisiste sobre todas las cosas
    indomable,
    y, amor, porque tú sabes que soy
    no sólo un hombre
    sino todos los hombres.


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    1. AY! Me encantan tus post tan largos y enriquecedores. Los leo una y otra vez porque tenes una manera fabulosa de transmitir lo que pensas (me veo reflejada jajaja) La frase de Silvio (Rodriguez, asumo) y el poema de Neruda, son palabras tan profundas que calan el alma. Me encantaron. He de robarlos <3

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  3. Ah! Y para terminar mis pensamientos frente a tu muro, yo creo, respecto a tu teoría, que cuando a las mujeres nos asignaron los sentimientos como tema, nos los metieron en casa y fuera de lo público, que es el lugar de lo masculino y por lo tanto serio, con esto, los sentimientos quedaron encapsulados, rebajados a lo que no es manejable. Y ahí es donde las mujeres nos debatimos, entre querer salir al mundo y no hablar de sentimientos o de darnos banhos de ellos en finales felices o terribles, pero sentir. Una pasa -o yo pasé- por odiar el sentimentalismo a darse cuenta de la conección que tenemos confiadas en las manos. Parte de ser mujer, para mi, se ha convertido en aceptar esa herencia y obligar(me) a sentir, a no tenerle miedo a las olas de los sentimientos, a diferenciarlos de las sensaciones y a diversificar su precencia, no solo rabia, no solo algría, no solo tristeza, solo dejándolos ser y subir y bajar se puede confiar en ellos y aprender. No es debilidad, es humanidad, parte del todo. Así trato de criar un hijo, además.
    Beso y FIN. Me voy a trabajar en otras cosas, y gracias por la conversa. ;)

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    1. Yo tambien siento que he evolucionado y aprendido de la dicotomia entre la carga heredada, el mandato social y las ganas personales de quien quiero ser. Quizas me salio porque tuve suerte, pero creo que fundamentalmente es porque he amado siempre todo lo que hago, he podido estudiar todo lo que he querido (incluyendo mis fracasos, que de ellos tambien aprendi) y finalmente pude, apoyada por un maravilloso hombre, elegir priorizar mi familia, y a partir de alli, generar diferentes proyectos que me puedan ayudar a crecer. La pasion por la escritura es uno de ellos.

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